Un antiguo problema matemático que durante años intentó resolver un experto terminó siendo solucionado en cuestión de minutos gracias a la inteligencia artificial (IA).
Se trata del enigma 1196 de Erdős, uno de los tantos desafíos que el matemático Jared Duker Lichtman, de la Universidad de Stanford, estudió por más de 7 años.
Los problemas de Erdős son una extensa colección de desafíos planteados por el húngaro Paul Erdős, uno de los matemáticos más prolíficos del siglo XX, según detalla la BBC, quien propuso más de 1.200 problemas sobre distintas áreas, muchos de los cuales han requerido décadas de trabajo para ser resueltos.
IA vuelve a resolver problema matemático
En el caso del problema 1196, la respuesta apareció después de que Liam Price, un británico de 23 años sin título universitario en matemáticas, utilizara una de las últimas versiones de ChatGPT para llegar al resultado.
Según relató en correo electrónico que le envió al académico, ingresó un prompt diseñado para abordar el problema y, después de unos 80 minutos de procesamiento, obtuvo una solución que posteriormente sometió a otra versión del modelo para comprobarla.
Lichtman afirmó que inicialmente, los resultados parecían “muy preliminares y muy desestructurados”, pero después de leer y revisar “el resultado en bruto que había producido la IA, me quedó muy claro que era correcto y que la idea era muy buena”, explicó.
“La IA puede aportar como un colega de confianza”
Eso sí, no se trata de un caso inédito, ya que los modelos de IA ya han contribuido a resolver o refutar otros problemas matemáticos de Erdős. Lo llamativo, esta vez, es la velocidad con que logró llegar al resultado.
Hace pocos meses, la inteligencia artificial logró resolver el problema de la distancia unitaria planar, otra de las conjeturas planteadas Erdős, de acuerdo a National Geographic, que añadió que lo llamativo fue la capacidad de la IA para “mantener durante mucho tiempo la búsqueda y explorar distintas estrategias sin perder concentración”.
En concreto, ahora, una máquina produjo en poco más de una hora una idea que un experto humano no logró resolver en casi una década.
“Creo que hemos llegado al punto en el que la IA puede aportar ideas e intuiciones, como lo haría un colega de confianza, y a veces esas ideas realmente van a dar fruto”, sostuvo Lichtman.