Chile merece un sistema previsional que honre su promesa de dignidad.

Recuerdo los domingos en casa de mi abuela, esos almuerzos que hoy me hacen reflexionar. Las pensiones actuales son tan bajas que muchas familias apenas pueden cubrir sus necesidades básicas.

¿Cuántos recuerdos como los míos no se están creando porque el sistema no cumple su promesa?

Las jubilaciones de hoy distan mucho de lo prometido hace décadas. Por eso, hoy damos un paso histórico hacia la justicia social. Mi voto es a favor de una reforma que garantice pensiones dignas, para que las abuelas de Chile, como la mía, sigan cocinando y las familias construyan recuerdos significativos.

Esta reforma representa un cambio profundo con un sistema mixto y tripartito que protege los fondos de los trabajadores. Aunque no elimina de inmediato a las AFP, introduce mejoras sustantivas como la licitación de los fondos y la transición hacia fondos generacionales, dejando atrás los multifondos que tantas pérdidas causaron.

Se establecerán sanciones a los gestores financieros que actúen de manera irresponsable y recompensas para quienes lo hagan bien. Esto asegura que los ahorros de los trabajadores estén protegidos y crezcan, garantizando pensiones más justas.

Este momento requiere responsabilidad política y acuerdos amplios. La armonía lograda debe prevalecer para aprobar una reforma que el país lleva años esperando.

Mi llamado es a legislar con visión de futuro, porque el bienestar de millones de chilenos depende de ello.

comillas
Chile merece un sistema previsional que honre su promesa de dignidad. Hoy avanzamos hacia ese objetivo, con la convicción de que ningún adulto mayor debe preocuparse por sobrevivir. Es nuestra responsabilidad como legisladores y como sociedad hacer que la justicia social deje de ser un ideal y se convierta en una realidad concreta.
- Gastón Saavedra