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Una denuncia para que se investigue el eventual robo de agua y la contaminación de las napas subterráneas presentó la directiva de Villa El Delfín, ubicada en la costa de Valdivia, en la región de Los Ríos.

Hasta la Policía de Investigaciones (PDI) y la Dirección General de Aguas (DGA) se trasladaron este lunes los integrantes de la directiva del comité de adelanto que distribuye el agua en las cerca de 150 viviendas de Villa El Delfín.

Los dirigentes solicitan que se identifique qué está provocando la disminución del caudal, la turbiedad, el mal olor del agua y se sancione a los responsables.

Fue en 1975 cuando las familias de la Villa El Delfín conformaron el comité de adelanto que se encarga de distribuir el agua que captan de una vertiente ubicada en la parte alta del cerro.

Durante décadas pudieron disfrutar de un líquido de muy buena calidad, que les permitía lavar su ropa, ducharse e incluso beberla directamente de la llave o cocinar con ella. Sin embargo, hace un tiempo empezaron a notar una disminución de la presión, que les ha impedido encender sus calefont y también empezaron a observar algunos sedimentos que les llamó la atención.

Hallan bombas extractoras y estanques

El balde de agua fría les cayó este viernes, cuando la persona encargada del mantenimiento, Naslo Álvarez, subió el cerro para identificar el problema, hallando bombas extractoras y estanques no autorizados. Pero como si esto fuera poco, además sospechan que los dueños de algunas viviendas construidas en la parte alta están lanzando sus aguas servidas muy cerca de su punto de captación.

La presidenta del comité, Alfa Álvarez, cuestionó el descriterio de las personas que estarían lanzando sus desechos en cualquier lugar, sin importar lo que ocurra con quienes viven cerro abajo.

El director del comité, Pedro Muñoz, dijo que en el lugar encontraron instalaciones eléctricas precarias, que fácilmente podría generar una emergencia como un incendio forestal.

Los dirigentes del comité llegaron con fotografías y videos hasta las dependencias de la Policía de Investigaciones y la Dirección General de Aguas para presentar la denuncia y solicitar una indagación.

Desde ahora, los habitantes de la “Villa El Delfín” se verán obligados a dejar de beber y cocinar con esa agua y tendrán que asumir el costo de comprar bidones de manera indefinida.