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Perú se consolida como líder mundial en exportación de arándanos, superando a Chile en un mercado en constante crecimiento. Con exportaciones récord de más de 2.270 millones de dólares en el 2024, Perú se destaca por su producción en un clima favorable y su capacidad de adaptación a la demanda global. La diversificación de mercados y la calidad de sus productos han sido pilares clave de su éxito, mientras Chile ha experimentado un estancamiento debido a dificultades climáticas y altos costos logísticos. Con proyecciones para superar los 3.000 millones de dólares en exportaciones en el 2025, Perú se posiciona como un líder indiscutido en la industria, generando empleo, atrayendo inversiones y modernizando la infraestructura agrícola. A pesar de los desafíos, Perú sigue consolidando su liderazgo en la exportación de arándanos mediante la apertura de nuevos mercados y la constante innovación tecnológica.
Con un crecimiento exponencial en la producción y exportación de arándanos, Perú desplazó a Chile, consolidándose como el principal proveedor global del ‘oro azul’, también conocido así por su alto valor comercial y beneficios para la salud.
Con un crecimiento imparable, Perú se ha consolidado como el líder mundial en la exportación de arándanos, desplazando a Chile de su histórica posición dominante. En un giro que pocos anticiparon, el país sudamericano logró no solo superar a su competidor tradicional, sino también ratificar su puesto en un mercado global que continúa expandiéndose a gran velocidad.
El arándano, conocido como el ‘oro azul’ por su alto valor comercial y los beneficios que ofrece para la salud, ha convertido al Perú en un referente mundial en agroexportación, mientras que Chile, en contraste, atraviesa una disminución de su participación en este sector estratégico.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) de Perú anunció con orgullo que, al cierre del año 2024, las exportaciones de arándano alcanzaron un valor récord de más de 2.270 millones de dólares, cifra que ratifica al país como el mayor productor y exportador de este fruto a nivel mundial.
Este crecimiento, que se ha acelerado en los últimos seis años, contrasta con la situación que enfrenta Chile, cuyo liderazgo en la región latinoamericana ha sido eclipsado por la rápida expansión peruana. La clave del éxito radica en la combinación de factores como el clima favorable de la costa peruana, el avance tecnológico y la capacidad de adaptarse rápidamente a las demandas del mercado internacional.
Ascenso meteórico en la exportación de arándanos
El ascenso de Perú en el negocio del arándano ha sido meteórico. Desde que en 2019 superó a Chile, el país ha experimentado un incremento de su participación en el mercado mundial, destacando particularmente en mercados como Estados Unidos, los Países Bajos y Hong Kong, que concentran gran parte de las exportaciones.
En 2024, Perú exportó cerca de 326.000 toneladas de arándanos, lo que representó un impresionante 31 % del volumen global. En términos de valor, las exportaciones peruanas crecieron un 23 % en comparación con el año anterior, un indicador claro del liderazgo que el país ha alcanzado en este sector.
Mientras tanto, Chile, que había sido durante años el principal competidor en este mercado, ha visto cómo su participación en la exportación de arándanos se ha reducido. Las cifras recientes muestran que, a pesar de ser aún un jugador importante, el país sureño ha perdido presencia frente a la capacidad de producción y exportación de Perú.
La pérdida de liderazgo de las exportaciones del país sureño se ha visto reflejada en el aumento de la oferta de Perú, que ha logrado adaptarse a las variaciones del mercado con una oferta constante y de alta calidad.
Factor climático y cultivo de arándanos
El factor climático ha sido uno de los aspectos clave en el ascenso de Perú. Su costa desértica, con un clima templado y controlado, ha proporcionado el entorno ideal para el cultivo de arándanos durante todo el año, algo que Chile, con su clima más variable, no ha logrado replicar.
Además, la capacidad de Perú para producir en contraposición a otras naciones que enfrentan limitaciones climáticas durante ciertas temporadas ha sido un diferenciador crucial. El país ha aprovechado su ventana de producción de arándanos entre agosto y diciembre, periodo en el cual la oferta mundial de este fruto es limitada, lo que ha permitido a los exportadores peruanos obtener precios más altos.

El pionero de la industria
Carlos Gereda, llamado “el pionero de la industria del arándano en Perú”, fue uno de los primeros en vislumbrar el potencial de este negocio en el país. A finales de la década de los 90, Perú no era conocido por sus cultivos de arándano. Fue él, quien, tras un viaje a Chile, descubrió que el clima peruano, especialmente en la costa, podría ser propicio para cultivar esta fruta.
Según contó a la BBC, en colaboración con científicos del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Agraria La Molina, Gereda logró desarrollar variedades de arándanos adaptadas al entorno peruano, lo que permitió iniciar una producción masiva. Biloxi, una de las variedades chilenas, se convirtió en el motor del crecimiento de la industria, y hoy en día es una de las más exportadas.
La diversificación de mercados también ha sido un factor determinante en el éxito peruano. Mientras que Chile ha dependido históricamente de unos pocos mercados clave, Perú ha trabajado arduamente para diversificar su presencia en Asia, Europa y Estados Unidos, lo que le ha permitido reducir su vulnerabilidad a fluctuaciones en la demanda de ciertos países.
Expansión de mercado
En 2024, cerca del 85% de las exportaciones peruanas de arándanos fueron dirigidas a tres grandes mercados: Estados Unidos, Países Bajos y Hong Kong, pero la proyección para los próximos años es posiblemente expandir aún más su presencia en mercados emergentes, como India, Rusia y Emiratos Árabes Unidos.
El aumento de la calidad de los productos peruanos ha sido otro pilar fundamental. El uso de tecnología avanzada en los procesos de cultivo y cosecha, junto con la mejora genética de las plantas, ha permitido a Perú ofrecer productos de altísima calidad. Las innovaciones en el sector, como la propagación in vitro, una técnica que ha permitido reproducir plantas de arándanos con características específicas, han garantizado la consistencia y competitividad de la fruta peruana en los mercados internacionales.
Por su parte, Chile, aunque sigue siendo uno de los principales exportadores de arándanos del mundo, ha experimentado un periodo de estancamiento. Las dificultades para adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes, junto con una oferta que se ha visto afectada por fenómenos naturales, han generado un descenso en su producción y exportaciones. Y, a pesar de su experiencia, las barreras logísticas y los costos elevados en comparación con las opciones más eficientes de Perú han jugado en contra de los exportadores chilenos.
La industria del arándano ha generado un fenómeno económico significativo, al punto de que el arándano se ha consolidado como uno de los principales productos agroexportadores de Perú.
Este “oro azul” ha generado miles de empleos en el país y ha atraído fuertes inversiones extranjeras, que han permitido seguir expandiendo la capacidad productiva. Asimismo, el sector ha impulsado la modernización de la infraestructura agrícola y la mejora en la capacitación de los productores, lo que ha fortalecido la cadena de valor del arándano peruano.
Con las proyecciones de crecimiento para el año 2025, Perú espera superar los 3.000 millones de dólares en exportaciones de arándano, lo que consolidaría aún más su lugar como el líder indiscutido en este sector.
La Asociación de Productores y Exportadores de Arándanos del Perú (Proarándanos) ha estimado que para la campaña 2024-2025, el país alcanzará un volumen de 317.941 toneladas de arándanos exportados, lo que representará un aumento del 15% respecto a la campaña anterior.
Aunque el éxito de Perú es claro, la industria del arándano no está exenta de desafíos. La dependencia de unos pocos mercados clave y la estacionalidad de la producción son aspectos que aún requieren atención. Sin embargo, las políticas de apertura de nuevos mercados, la constante innovación tecnológica y el enfoque en la calidad siguen siendo las bases sobre las cuales Perú continúa consolidando su posición de liderazgo.