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El polémico código de vestimenta apunta a evitar vestuario “provocativo” en el establecimiento donde acuden los niños a clases. Voces a favor y en contra.

La moda y las convenciones sociales cambian y se actualizan seguido, pero su aceptación puede demorar mucho tiempo más. Así quedó demostrado en la polémica por un establecimiento educativo en la provincia argentina de Tucumán, donde las autoridades exigieron a las madres “ropa adecuada” para ingresar y acompañar a los estudiantes. La reacción, entre sorpresiva y arbitraria, fue calificada como “sexista” en los sectores feministas.

El Colegio San Patricio, ubicado en la localidad de Yerba Buena, compartió un comunicado dirigido a madres y padres del nivel primario (básico en Chile) para que respeten un protocolo de vestuario a la hora de asistir a las instalaciones, por ejemplo, en el marco de una reunión o un acto de los alumnos. La principal prohibición va contra toda aquella prenda que muestre “un poco más de piel” o marque ciertas partes del cuerpo humano. Y si el tutor o la tutora no está dispuesto a cumplir, pues se despide del chico en la puerta.

“Nos dirigimos a ustedes para solicitarles nos ayuden a fomentar la autonomía de los niños despidiéndose de los mismos en las puertas del colegio. En caso de que deban ingresar a la institución, recordamos que debe ser con ropa adecuada (NO tops, calzas/leggings, transparencias, escotes, etcétera)”, decía el correo institucional que envió el Colegio San Patricio a la comunidad adulta.

La principal crítica de los tutores no fue contra la disposición de que las madres deban acudir algo más “tapadas” a la escuela, sino la viralización de fotos de ellas por WhatsApp usando esa cuestionada ropa. Incluso, las fotos derivaron en memes y se llegó a exponer a los niños.

Polémica por el código de vestimenta en el colegio: voces a favor y en contra

No es novedad en sí la existencia de un código de vestimenta, ya que muchos colegios, especialmente religiosos, suelen solicitar a los padres que eviten ciertas prendas de vestir como shorts, musculosas u ojotas al ingresar a las instituciones educativas. Sin embargo, estas recomendaciones suelen ser generales y no están dirigidas específicamente a un género.

La diferencia en el enfoque adoptado por el colegio San Patricio, que sí hizo una mención particular a la vestimenta de las madres, generó una fuerte polémica y encendió el debate en la comunidad local.

Entre las familias, las opiniones estuvieron divididas.

Por un lado, hubo quienes respaldaron la solicitud del colegio, considerándola razonable y alineada con los valores institucionales. En diálogo con el diario local La Gaceta, una madre de 37 años defendió la medida y explicó que fue precisamente la orientación del colegio lo que la llevó a elegirlo para la educación de su hijo. “No se pide nada extraordinario en un lugar lleno de niños”, argumentó.

Otros padres remarcaron que la solicitud de la escuela debe ser respetada, ya que son las normas de convivencia establecidas por la institución y cada uno es libre de elegir mandar a su hijo allí (o no).

Del otro lado, ciudadanos manifestaron su descontento, no sólo por el contenido del comunicado, sino también por la forma en que se manejó la situación en redes sociales. Una madre expresó su preocupación por la viralización de imágenes y comentarios en redes, donde se ridiculizó la vestimenta de algunas mujeres.

Otras voces fueron en contra de la institución religiosa en el sentido de que nunca se apuntó a la indumentaria masculina, sino solamente a la figura de la mujer como “provocadora”.

En esa línea, una mamá de 41 años cuestionó la falta de equidad en la comunicación oficial de la institución. Señaló que el comunicado no hacía referencia a normas específicas para los padres varones y consideró que la medida tenía un sesgo de género, es decir, una comunicación que atrasa y es más bien un ataque al género femenino.

“Los estereotipos de género siguen perpetuando la desigualdad y la discriminación en nuestra sociedad”, declaró por su parte el colectivo Mujeres por Mujeres (MxM) a través de su cuenta de Instagram.

“Un ejemplo es esta medida que no sólo es sexista, sino que también refleja una falta de respeto hacia la autonomía y la libertad de las mujeres”, agregó la agrupación feminista en el descargo en contra del código de vestimenta impuesto por el colegio de Tucumán.

Además, MxM recordó la importancia de que en las escuelas argentinas se cumpla con la normativa y se brinden clases de Educación Sexual Integral (ESI), tan cuestionadas hoy por el presidente Javier Milei. “Lxs (sic) estudiantes aprenden autonomía con la ESI, no sexualizando o censurando a las mamis”, dijeron desde el colectivo.