En su último punto de prensa en Nueva York, el presidente José Antonio Kast afirmó que sería “una mala noticia para el mundo entero” si la administración de Donald Trump decide paralizar las exportaciones estadounidenses de diésel, y que ya están pensando en posibles medidas paliativas.
Esto luego de un artículo de Politico que, citando cinco fuentes cercanas al asunto, reveló que la Casa Blanca estaría preparando un plan para prohibir las exportaciones de diésel por 90 días, una idea impulsada por representantes del partido de Trump pero donde el sector petrolero norteamericano estaría advirtiendo de la eventual alza futura de los precios.
Al respecto, el presidente Kast dijo que esperan que esto “no se dé”, pero que si llega a concretarse, “sería una mala noticia para el mundo entero, no solamente para Chile, y afectaría los precios del combustible” a nivel global.
“De ser así, nosotros ya estamos pensando en medidas paliativas, pero claramente sería una muy mala noticia (…) tendríamos que ver de qué manera, al igual que cuando se produjo el inicio de la guerra y aumentaron los precios de los combustibles, tuvimos que ir a focalizar la colaboración para las personas más vulnerables”, explicó la primera autoridad.
Gobierno chileno atento a posible parón a las exportaciones de diésel estadounidense
Desde Politico aseguraron que se podría tratar de la primera restricción a las exportaciones estadounidenses de energía luego que Barack Obama terminara en 2015 con una prohibición que duró varias décadas.
Ahora, con la guerra en Irán, el galón de diésel ha superado los US$6 por primera vez en la historia.
Esto, junto al incremento del resto de combustibles, estaría resultando en presiones para implementar el “ban” con miras a lograr apoyos para las elecciones de medio término en EEUU, pese a que ejecutivos del sector de refinamiento estarían intentando convencer a Tump del posible efecto al alza en las gasolinas, combustible para aviones y otros derivados del petróleo.
Chile es un país altamente dependiente de las importaciones de combustible, con un 40% del diésel comprado a otros países. Los destilados de petróleo “Made in USA”, por su parte, tuvieron como segundo destino principal a Chile durante 2025.
En lo que va del año, se han importado US$4.190 millones de este tipo de carburante, donde alrededor de US$3.889 millones provienen solo de EEUU, según datos del Banco Central.
Por ello es que Chile no saldría ileso de esta decisión. El head of research de XTB, Ignacio Mieres, advirtió ayer que “una menor oferta desde EEUU obligaría a competir por cargamentos alternativos a un mayor precio y, en un escenario de escalada, podría generar problemas de disponibilidad física”.
“El impacto se extendería a la economía, ya que el diésel representa el 90% de los combustibles de la gran minería y un 35% en el sector agropecuario, además de explicar alrededor de 15% de los costos operacionales de una mina promedio”, agregó, remarcando que finalmente todo se podría traspasar a los costos del transporte y también a la inflación.