El gerente deportivo de Coquimbo Unido, Pablo Ramírez, entregó a Bio Bío Deportes su versión tras la postergación de la final de la Copa de la Liga que debían enfrentar ante O’Higgins, comunicada por ANFP “tras la comunicación oficial de la Delegación Presidencial Metropolitana, que no autorizó la realización del encuentro” ni en el Claro Arena ni en recintos alternativos.
Vale recordar que lo anterior se decidió en el contexto de la emergencia climática que afecta a Santiago y la Región Metropolitana. En ese sentido, el directivo aseguró que desde el elenco pirata estuvieron dispuestos a aceptar todo tipo de condiciones: cambiar de recinto, de horario o de aforo.
Además, Ramírez recordó que, tras la situación anterior, Coquimbo y O’Higgins plantearon jugar más al norte, pero faltó tiempo. Esta vez, dijo, creían que existía la opción de otro recinto.
Posteriormente, el dirigente explicó que en la reunión con la ANFP les propusieron un par de fechas, que rechazaron para conversar con más calma.
La postura de Coquimbo Unido: “Nosotros queremos jugar”
En términos de reprogramación, el portavoz de Coquimbo Unido sugirió que el partido puede jugarse en dos o tres semanas, haciendo los ajustes necesarios en el calendario y, a la vez, descartó que se deje para después del campeonato o antes de las semifinales de Copa Chile.
“No me imagino sin jugar esta final”, sostuvo Pablo Ramírez, quien advirtió que una eventual final de Copa de la Liga fecha FIFA complicaría la situación de los seleccionados del club, entre ellos Benjamín Chandía y Francisco Salinas.
“¿Cómo les vamos a coartar la legítima posibilidad de proyectarse en la selección chilena porque se queden en un partido en el torneo local? Me costaría forzar a los jugadores a eso”, agregó.
Por último, la autoridad deslizó que la postura de Coquimbo Unido es que se juegue sí o sí la definición por el título, que otorga al ganador un cupo como Chile 3 para la Copa Libertadores 2027 y también, su presencia en la Supercopa nacional del mismo año.
“Nosotros queremos jugar, somos parte de los afectados por el tema. No está en nuestras manos, lamentablemente, la solución. No es un partido que organizamos nosotros y esperamos de verdad jugar a la brevedad posible (…) Estamos dispuestos a jugar en cualquier lugar que nos dijeran, en cualquier hora que nos dijeran. Espero que se programe, la verdad, lo antes posible, porque no tiene sentido delatarlo más. Creo que es una mancha horrible para el fútbol en su conjunto, y por ende, tenemos que asumirla todos. Yo creo que hay un problema de fútbol en su conjunto, no quiero responsabilizar a alguien en particular”, cerró.