La cantante británica Lily Allen se disfrazó de Ticketmaster con motivo de Halloween y de la baja venta de entradas de su última gira internacional.
Este año, debido a la escasa demanda de boletos, Allen tuvo que modificar las fechas del tramo norteamericano del tour, trasladando varios espectáculos a recintos más pequeños.
En Montreal, de hecho, Allen canceló por completo su concierto del 8 de septiembre en el Bell Centre, uno de los más importantes de la ruta.
Este viernes, con motivo de Halloween y haciendo alarde de su sabido sentido del humor, la cantante posó con un disfraz inspirado en la popular plataforma de venta de tickets, aunque con una significativa distinción: con un diseño repleto de puntos azules, símbolo que suele aparecer en los asientos que Ticketmaster aún no ha vendido.
“Nunca superando las acusaciones #fiebredelpuntoazul”, escribió Allen en su perfil en Instagram, donde mostró su disfraz.
La gira, titulada ‘Lily Allen Performs West End Girl’, recibió críticas por el formato del espectáculo: en él, la artista recorría por completo su último álbum, ‘West End Girl’, sin demasiados contactos con el público.
Tal como recoge un reporte del portal Pitchfork, Allen respondió las críticas al formato. “Es mi decisión artística no hablar con el público; la cuarta pared ayuda a la narración… A la mayoría de la gente le parece bien”, escribió en X.
“No quiero que nadie se sienta estafado. Todos los que participamos en esta gira estamos trabajando muy duro para ofrecer el mejor espectáculo posible, y estoy sumamente orgullosa de ello”, añadió entonces.