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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Este miércoles la Sala del Senado votará el proyecto de Reconstrucción Nacional en una sesión que se espera maratónica, con 10 minutos de intervención por senador que podría extenderse por más de ocho horas. Se estima que la tramitación culminará cerca de las dos de la madrugada, tras iniciar alrededor de las tres de la tarde. La presidenta de la Mesa, senadora Paulina Núñez, asegura que no limitarán las intervenciones, pero buscarán ordenar el debate. Por otro lado, el Gobierno sigue esforzándose por sumar votos, especialmente considerando que la falta de una preferencia podría llevar al rechazo de una norma.

En una sesión que se prevé maratónica, este miércoles la Sala del Senado votará el proyecto de Reconstrucción Nacional, mientras el Gobierno sigue con sus esfuerzos de última hora para sumar apoyos.

Con 10 minutos de intervención por senador, la discusión en particular de la denominada “megarreforma” podría extenderse por más de ocho horas, si todos los parlamentarios hacen uso completo de la palabra.

Las estimaciones generales parecieran indicar que la tramitación podría durar hasta cerca de las dos de la mañana, en una sesión que iniciará cerca de las tres de la tarde, tras la cuenta pública del Congreso Nacional.

La presidenta de la Mesa, la senadora Paulina Núñez (RN), no se la juega con una estimación, pero recalca que no limitarán las intervenciones y que intentarán ordenar lo más posible el debate.

No vamos a partir indicándole a los senadores que tienen limitado su tiempo, muy por el contrario. Pero sí vamos a ir ordenando las indicaciones para que podamos ir teniendo una discusión eficaz“, planteó.

El esfuerzo del Gobierno por sumar votos

En paralelo, el Gobierno sigue intentando sumar votos para las votaciones de esta jornada, en especial considerando que, de haber quórum completo, la caída de una preferencia podría significar el rechazo de una norma.

Las conversaciones con el Partido por la Democracia (PPD) se han mantenido, pero no ha habido humo blanco, motivado principalmente por la molestia que causó el incumplimiento del acuerdo que habían celebrado originalmente.