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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente del Partido Republicano propuso privatizar parte de Codelco para oxigenar la empresa estatal, idea que fue rechazada por el gobierno. La oposición criticó la propuesta y señaló la opacidad en torno al tema, incluso con rumores de posibles ventas de activos. A pesar de la compleja situación financiera de la cuprífera, se descartó la privatización oficialmente, aunque se evidencian diferencias internas.

La idea de privatizar Codelco vuelve a la discusión pública, luego que el presidente del Partido Republicano, el senador Arturo Squella, dijo que buscan que el Gobierno del presidente José Antonio Kast debería avanzar hacia una modernización de las empresas estatales.

Así, dijo a La Tercera que “lo que debiera venir ahora es la privatización de Codelco o al menos de parte de su propiedad para que le entre oxígeno a esa empresa”.

Gobierno descarta privatizar Codelco

Sin embargo, en su visita a la región de Coquimbo Daniel Mas reiteró que no buscan privatizar la compañía.

Lo que sí estiman es que ”tenemos la posibilidad de vender algunos bienes que son prescindibles. No estamos por privatizar. Si estamos en la asociación con distintos actores que nos traigan recursos, ideas, minas para hacer más grande Codelco”.

Cabe mencionar que la solicitud que hoy recoge Republicanos ha cobrado fuerza desde la llegada del gobierno, cuenta con el respaldo de partidos del oficialismo y además se enmarca en la compleja situación financiera que atraviesa la cuprífera y las distintas polémicas que tienen que ver con el manejo de recursos del Estado y también su gobierno corporativo.

Sin embargo, las declaraciones de Squella cayeron mal en la oposición, que se activó transversalmente.

El senador socialista y miembro de la Comisión de Minería en la Cámara Alta, Juan Luis Castro, llamó al gobierno a hablar claro: o cumplen sus promesas o le hacen caso a su partido matriz.

“Se van a encontrar con un grave problema, porque esto no tiene mayoría parlamentaria”, dijo el parlamentario.

Opacidad

Y la oposición tiene un punto.

Mucha opacidad detrás de todo este tema. A pesar de que el propio presidente del directorio ha dicho que no buscan privatizar, aparecen nuevos guiños y declaraciones que dan a entender que quizás, en la interna, esta propuesta se evalúa pero sabiendo que no es popular y en mejor no adelantarse.

Por ejemplo, también hubo turbulencias en el Congreso cuando un medio filtró que el presidente del directorio, Bernardo Fontaine, podría estudiar la posibilidad de vender el 49% y el 10% que mantiene la estatal en los proyectos privados de El Abra y Quebrada Blanca.

Si bien, esto fue descartado a través de un comunicado oficial, en la interna de Codelco señalan que es algo que fue comentado. Ahora bien ¿qué activos son los que el bi ministro califica como prescindibles?.

En el Partido Nacional Libertario, la diputada Paulina Muñoz, habló concretamente de porcentajes de privatización: “Por lo menos el 51% de Codelco debe seguir perteneciendo al Estado de Chile”.

Durante la semana pasada el presidente del directorio, Bernardo Fontaine, dijo en una entrevista que la deuda de Codelco (más de US$25.000 millones) es cuatro veces lo que tiene cualquier otra gran empresa del rubro.

Y agregó que eso justifica la pausa del plan de inversiones de la empresa, considerando que “los costos y gastos de Codelco crecieron 43% durante los últimos cuatro años. Es una compañía que tiene resultados muy lejos de lo que debería tener y requiere entonces un cambio estructural”.

Coincidiendo con esas declaraciones, Álvaro García, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Los Andes, dijo que en efecto, hay que chequear la rentabilidad y sostenibilidad de la compañía pero descartó que sea correcto hablar de una empresa quebrada.

Asimismo abordó los alcances de ambas opciones: privatizar o no privatizar.

“Si es que privatiza, efectivamente habría una presión competitiva que podría ayudar a reducir los costos. La deuda sería transferida a privados, pero por otro lado, se estaría renunciando a las utilidades que han sido muy útiles en los períodos de bonanza del cobre”, concluyó.

Dentro de los otros puntos que hizo el senador Squella, es que una vez se apruebe la mega reforma, Chile debe contar con recursos suficientes para que la menor recaudación transitoria no afecte la implementación del programa de gobierno.

Por eso también es complejo pensar en un cambio como este ahora.