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Revelaciones sobre la historia migratoria del abuelo de Marco Rubio, secretario de estado en EEUU, Pedro García, generan controversia. A pesar de una orden de deportación en 1962, obtuvo residencia en 1967. Rubio justifica la situación argumentando diferencias en la inmigración cubana de ese tiempo. Su postura ha sido cuestionada por su abuelo.
No caben dudas de que uno de los focos más importantes en la gestión del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos es el tema inmigración. De hecho, como candidato presidencial el magnate habló de deportar hasta 15 millones de personas de aquel país. En este aspecto, uno de los voceros de esta política ha sido el Secretario de Estado Marco Rubio.
Rubio es abogado y miembro del partido Republicano que, en el pasado, no ocultó su deseo por una política mucho más restrictiva a la inmigración para Norteamérica.
Un carta escrita por Rubio, fechada al 30 de enero de 2025, indica: “La agenda de política exterior del presidente Trump empieza cerca de nuestro país. Una de sus principales prioridades es asegurar nuestras fronteras y revertir la desastrosa invasión promovida por la anterior Administración”.
“El papel de la diplomacia en este esfuerzo es fundamental. Tenemos que trabajar con los países de origen para detener y disuadir nuevos flujos migratorios, y que acepten el retorno de sus ciudadanos presentes ilegalmente en Estados Unidos”, añadió.
“Algunos países cooperan con nosotros con entusiasmo, otros no tanto. Los primeros serán recompensados. En cuanto a los segundos, el presidente Trump ya ha demostrado que está más que dispuesto a utilizar la considerable influencia de Estados Unidos para proteger nuestros intereses. Si no que se lo pregunten al presidente Petro de Colombia”, siguió.
Mensajes como estos han hecho que, en las últimas semanas, resurja en internet la historia del abuelo de Marco Rubio, un ciudadano cubano llamado Pedro García, quien arribó a Estados Unidos en 1962 y obtuvo la residencia definitiva hacia 1967. Es decir, permaneció indocumentado por cinco años.
La historia del abuelo de Marco Rubio
El caso de García es complejo. De acuerdo al diario The New York Times, él estuvo por primera vez en EEUU durante 1960, pero volvió a Cuba al cabo de unos meses. Por ese entonces finalizaba la Revolución Cubana y se vivía en plena Guerra Fría.
El hombre retornó al estado de Florida dos años más tarde, asegurando que estaba viviendo persecución y quería mantenerse junto a su familia. Sin embargo las autoridades de inmigración lo tomaron en custodia, no se le permitió el ingreso de manera tan fácil.
“Siempre pensé en quedarme aquí en Estados Unidos como residente, vivir aquí de manera permanente”, expuso en ese entonces.
Sin embargo, esto no convenció al oficial a cargo, quien determinó que el hombre de 63 no había logrado justificar por qué había retornado a Estados Unidos 48 meses más tarde.
“Se ordena que el solicitante sea expulsado y deportado de Estados Unidos”, indicó el hombre, de acuerdo al acta oficial.
Lo extraño del suceso, rezan los propios periódicos, es que no está claro qué ocurrió en un breve lapso de tiempo. Lo cierto es que, sólo dos días después, el ciudadano cubano recibió un permiso de reingreso.
Se trataba de una visa humanitaria que le permitía estar en el país, pero aún debía luchar por una residencia y permiso de trabajo. Sin embargo, la Ley de Ajuste Cubano en 1966 le permitió optar a la permanencia definitiva, que se concretó en 1967.
Así fue como Jorge Ramos dejó al descubierto en 2012 la hipocresía de Marco Rubio con los migrantes pic.twitter.com/v6AxAwJhwS
— LaIguanaTV (@la_iguanatv) April 1, 2025
Marco Rubio abordó esta situación en una entrevista con Jorge Ramos para la cadena Univisión, cuando era candidato a la primaria Republicana en 2016.
Se trató de una conversación bastante tensa, en donde el periodista preguntó: “Su abuelo, Pedro Víctor García, en 1962 recibió una orden de deportación, y estuvo ilegalmente en Estados Unidos hasta 1967, cuando revisan su caso y finalmente se queda”.
“¿Por qué su abuelo sí recibió el apoyo y generosidad de este país? y ¿Por qué usted no hace lo mismo por otros? Es una hipocresía que a su abuelo le hayan hecho eso y usted no defienda”, añadió.
En ese entonces, Rubio reconoció que sí podía haber un conflicto de interés en relación a su postura sobre la inmigración y el caso familiar, pero planteó su parecer.
“La situación de inmigración de cada persona indocumentada no es igual, no todo el mundo entró de la misma manera (…) era imposible inmigrar de Cuba en ese año, porque no había consulado, y también era imposible deportarlo. Él estuvo a través de una situación humanitaria”, comentó.
Hay que señalar que, en las últimas semanas, el último caso de deportaciones masivas tuvo como protagonistas a un alto número de venezolanos, que fueron enviados desde EEUU a la ‘mega cárcel’ de El Salvador, bajo sospecha de pertenecer a la banda Tren de Aragua.