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Profesora de Florida, EE.UU., sufre ataque cardiaco fatal por consumir bebidas energéticas, sumado a suplementos de cafeína y café. En coma inducido durante 10 días, falleció a los 28 años. Consumo excesivo de cafeína fue el desencadenante, según su madre. Chile, tercer país en América Latina en consumo de estas bebidas, con el 24,7% de escolares chilenos habiendo consumido una lata en el último año, advierten expertos sobre los riesgos y la dependencia.
De seguro que, por el cansancio o el trasnoche, te has comprado una bebida energética y así mantenerte “activo” durante el día. Katie Donnell, profesora de Florida, EE.UU, era una de las personas que consumía la “poción mágica” y aunque tuviera una vida saludable entre el gimnasio y su rutina como docente, su alimentación no era del todo equilibrada.
Al día, Donnell bebía tres latas y tomaba un suplemento de cafeína, sumando a eso, dos a tres cafés diarios a su “súper dieta”. Su novio relató al medio estadunidense Mail Online, que era habitual ver a Katie con una energética en la mano, y cada dos o tres días, compraba un pack de cuatro latas.
Fue en agosto del 2021, mientras compartía con sus amistades, que la profesora se desmayó. Al principio creyeron que sufría un derrame cerebral, pero en realidad era un ataque cardiaco, así lo relata su madre, Lori Barranon de 63 años, al medio. “Llegó a la ambulancia y no pudieron intubarla porque pasó demasiado tiempo sin oxígeno y eso le provocó un daño cerebral”, detalló a Mail Online.
Joven de 28 años consumía tres latas de bebidas energéticas al día
En la clínica, Katie pasó 10 días en coma inducido, pero nunca despertó. Lori explica que las veces que su hija intentó despertase, ella sufría convulsiones: su cuerpo comenzó a presentar fallas y cada vez el estado de salud empeoraba. Para su familia no fue una decisión fácil, y la máquina que la mantenía con vida, se apagó. “A los 28 años no se ve a gente morir de un ataque cardíaco”, dijo Barranon.
Donnell comía alimentos orgánicos y era, como la describe su madre, la “reina del ejercicio”, pero la ecuación tiene una falla: la cafeína. La prestigiosa Clínica Mayo considera que 400 miligramos de cafeína, por día, son seguros para una persona “normal”, por el contrario, una lata de bebida energizante contiene entre 100 a 300 miligramos por porción y una taza de café puede llegar de 80 a 100 miligramos.

Entonces, si tomamos más de una bebida, estaríamos sobre el nivel recomendado. Lori afirma que el consumo excesivo de cafeína fue el detonante del ataque cardiaco: “Comenzaba el día con un suplemento pre-entrenamiento, que contiene aproximadamente la misma cantidad de cafeína que una bebida energética. Cuando limpié su coche después de su muerte, estaba lleno de latas, al menos tres o cuatro”.
Qué dicen los expertos y la lucha de una madre
Según datos de la encuesta de Statista Consumer Insigts 2024, Chile es el tercer país con más consumo de bebidas energéticas en América Latina: Perú encabeza la lista y Brasil le sigue con un 29%.
Sin ir más lejos, el Ministerio de Salud indica que en Chile el 24,7% de los escolares ha consumido una lata en el último año. La diabetóloga y nutrióloga del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, Ana Claudia Villarroel, precisa que las bebidas son estimulantes y que equivale, al menos, cuatro shots de café expreso. Villarroel sostiene que este tipo de bebidas genera “una sensación de bienestar”, pero a corto plazo produce dependencia, esto porque el cuerpo se acostumbra a la “estimulación artificial”
A cuatro años de su muerte, la madre de Katie remarcó a Mail Online el cuidado que los padres con sus hijos cuando se trata de bebidas energéticas. “Les ruego a las personas que aconsejen a sus hijos y observen lo que están haciendo, pensé que lo estaba haciendo. Le digo a todo el que veo con bebidas energéticas que esto es lo que pueden hacer en un abrir y cerrar de ojos”.