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Las esponjas de cocina pueden estar llenas de bacterias, incluyendo Moraxella osloensis, que causa mal olor y enfermedades. Los científicos advierten que las esponjas propagan gérmenes y pueden contaminar alimentos. Recomiendan reemplazarlas semanalmente o desinfectarlas con una solución de agua y cloro. Lavarlas con agua y jabón no es suficiente y métodos como hervirlas no eliminan eficazmente las bacterias.
¿Limpias las esponjas que utilizas en tu cocina o las reemplazas con frecuencia? Si tu respuesta es negativa, puede ser que estés en exposición a un buen número de bacterias sin saberlo.
Considerando que este es el principal utensilio de limpieza que tenemos en la cocina para remover la suciedad de platos y cubiertos, no resulta extraño pensar que alberguen un sinfín de bacterias.
Por qué deberías limpiar las bacterias de la esponja de tu cocina
De hecho, una investigación de científicos alemanes de 2017, citada por BBC Mundo, halló Moraxella osloensis en esponjas de cocina. Se trata de una bacteria que se caracteriza por brindar el mal olor a la ropa sucia y causar infecciones en personas que tengan un sistema inmunológico débil.
Sobre esa misma línea, los investigadores señalan que “las esponjas de cocina tienden a acumular, incubar y propagar bacterias en las superficies de la cocina, desde donde podrían llegar al cuerpo humano, por ejemplo, a través de las manos o alimentos contaminados”.
“El contacto directo de una esponja con alimentos o las manos puede transferir bacterias al cuerpo humano, donde podrían causar infecciones, dependiendo de su potencial patógeno y de las condiciones ambientales”, añaden.
¿Cada cuánto reemplazar las esponjas de cocina?
El camino largo a una salida respecto a la carga bacteriana de las esponjas implica lavarlas de forma frecuente, enfocándose en su desinfección. La alternativa corta sería botarlas.
Incluso, el mencionado estudio concluye que “a largo plazo, los métodos de desinfección de las esponjas parecen insuficientes para reducir eficazmente la carga bacteriana en las esponjas de cocina“.
En ese sentido, sugieren reemplazarlas de forma regular, es decir, semanalmente.
¿Cómo se pueden limpiar?
Sin embargo, entendiendo que la opción anterior no parece muy viable para familias de menores recursos, ni tampoco resulta una opción muy amigable con el medioambiente, la siguiente alternativa es limpiarlas con frecuencia.
Algunos consejos que a veces asoman en esta discusión es hervir las esponjas o introducirlas en un microondas. No obstante, los investigadores alemanes apuntan que estos métodos no parecen lograr una reducción de las bacterias que supere el 60%.
“Se ha demostrado que la desinfección por ebullición o tratamiento en microondas reduce significativamente la carga bacteriana de las esponjas de cocina y, por lo tanto, puede considerarse una medida de higiene razonable. Sin embargo, nuestros datos mostraron que las esponjas desinfectadas regularmente (según lo indicado por sus usuarios) no contenían menos bacterias que las sin limpiar”, explican.
Así también detallan que aquellas que simplemente son lavadas con agua y jabón o detergente, tienen una mayor cantidad de bacterias que las esponjas que no fueron limpiadas.
Por lo anterior, la mejor opción sobre la mesa sería la propuesta de Philip Tierno, profesor del departamento de Microbiología y Patología del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, quien, según BBC Mundo, recomendó en medios estadounidenses que las personas deben preparar una mezcla de nueve partes de agua y una de cloro.
Dicha solución debe ser vertida sobre la esponja en un recipiente, y dejarla actuar por unos 10 a 30 segundos. Luego, habrá que escurrirla y dejarla secar.