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Cocinar granos como cebada, quinoa o arroz puede resultar complicado con tantos métodos e instrucciones, pero según The New York Times, hervirlos como pasta es la clave para lograr granos tiernos y uniformemente cocidos sin preocuparse por medidas exactas de agua. Este método, utilizado en platos tradicionales de Asia Central y del Sur, es rápido, elimina la necesidad de enjuagar los granos y brinda margen de error en la cocción. Sigue simples pasos como agregar los granos a agua hirviendo, cocinar a fuego lento y escurre. Los tiempos de cocción varían según el grano, pero una vez cocidos, pueden almacenarse hasta cinco días en el refrigerador o congelarse por tres meses. Además, su versatilidad los hace ideales para platillos salados y dulces, permitiendo preparar comidas más rápidas y nutritivas. ¡Una forma práctica de mejorar tus recetas con granos!
Cocinar granos como cebada, quinoa o arroz puede parecer una tarea complicada, especialmente con la variedad de métodos e instrucciones en los envases. Sin embargo, existe un truco simple y efectivo que permite obtener granos perfectamente cocidos sin preocuparse por proporciones exactas de agua: hervirlos como si fueran pasta.
Según explican los expertos culinarios de The New York Times, este método, utilizado en diversas preparaciones tradicionales de Asia Central y del Sur, como el biryani y el sabzi polo, garantiza granos tiernos y uniformemente cocidos. Además, es más rápido y evita la necesidad de enjuagar los granos antes de cocinarlos, ya que el agua en ebullición elimina el exceso de almidón y cualquier impureza.
“Por supuesto, hay algunas excepciones”, advierten desde el citado medio respecto de este truco para cocinar arroz. “Si quieres que los granos se adhieran entre sí (como en el arroz para sushi), cocinarlos primero en grasa (como en el pilaf) o que tengan una consistencia más líquida (como en el congee y el risotto), es mejor utilizar el método de absorción, en el que los granos absorben una cantidad medida de agua en una olla tapada. Pero en todos los demás casos, el método de hervido es menos complicado y más fácil de manejar”.
¿Por qué hervir los granos como pasta?
A diferencia del método de absorción, donde se necesita una proporción específica de agua y un tiempo preciso de cocción, hervir los granos en abundante agua proporciona mayor margen de error.
No importa si se usa más agua de la necesaria, ya que el exceso se escurrirá al final. Esto hace que el método sea ideal para principiantes en la cocina o para aquellos que desean reducir la posibilidad de que los granos queden crudos o demasiado blandos.
¿Cómo funciona este truco para cocinar arroz?
Para seguir este truco para cocinar arroz debes seguir los siguientes pasos:
1. Agrega los granos a una olla con agua hirviendo ligeramente salada.
2. Reduce el fuego y deja hervir a fuego lento, removiendo ocasionalmente.
3. Cocina hasta que los granos estén tiernos, pero firmes —el tiempo de cocción para cada grano está indicado a continuación—, con una textura similar a la de la pasta al dente.
4. Escurre los granos en un colador y, si los prefieres calientes y esponjosos, devuélvelos a la olla y cúbrelos durante unos minutos.
5. Para ensaladas o salteados, enjuaga los granos con agua fría y extiéndelos en una bandeja para que se enfríen y sequen.
Los tiempos de cocción varían según el tipo de grano, pero aquí tienes una guía aproximada:
– Amaranto: 20 minutos
– Cebada: 20 minutos
– Arroz integral, grano corto: 30 minutos
– Sémola de alforfón: 10 minutos
– Trigo bulgur: 15 minutos
– Farro perlado: 20 minutos
– Freekeh partido: 20 minutos
– Mijo: 30 minutos
– Quínoa: 10 minutos
– Sorgo: 50 minutos
– Bayas de trigo (incluyendo centeno y espelta): 45 minutos
– Arroz blanco, grano largo: 10 minutos
– Arroz blanco, grano corto: 15 minutos
– Arroz salvaje: 45 minutos
¿Cómo almacenar y servir los granos?
Los granos cocidos pueden guardarse en el refrigerador hasta por cinco días en un recipiente hermético o congelarse por hasta tres meses. Para recalentarlos, solo agrega un poco de agua y calienta en el microondas o en una olla tapada a fuego medio. También puedes saltearlos con un poco de aceite para darles una textura crujiente, como en el arroz frito.
Si decides congelar los granos, es recomendable extenderlos primero en una bandeja y dejarlos enfriar completamente antes de almacenarlos en bolsas herméticas. De este modo, se evitan los grumos y será más fácil tomar solo la cantidad necesaria al momento de usarlos.
Este método también permite ahorrar tiempo en la cocina, ya que puedes cocinar una gran cantidad de granos con anticipación y usarlos en diversas comidas a lo largo de la semana.