Temor entre los vecinos y mascotas estuvo causando un felino de cerca de un metro que anduvo recorriendo las calles del sector Los Dominicos de la comuna de Las Condes, región Metropolitana.
Este singular gato se ha escapado en varias oportunidades de su hogar y debido a sus colores y condiciones físicas, ha sido bautizado por los vecinos como “El Tigre”.
Sin embargo, este felino tiene nombre y dueños. Se trata de “Siete”, un gato savannah, raza que nació tras la cruza entre un doméstico y un serval africano, que tiene un tamaño más grande y características parecidas a un tigre.
En conversación con Bienvenidos, su dueña Lisa entregó más detalles de las características de su particular mascota. “Es un gato totalmente inofensivo, no hace nada”, indicó.
“No le gusta acercarse a la gente y que tampoco lo toquen mucho, pero jamás ha atacado a alguien”, agregó.
Lisa también se refirió a cómo el gato se les escapa. “Son súper inteligentes y les gusta abrir las puertas. Entonces uno se descuida y el gato con la patita abre la puerta y sale”.
Este gato es considerado un animal exótico, y desde el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) autorizaron el ingreso de “Siete” al país, pero con la condición que debe estar al interior del domicilio y salir sólo con arnés. La dueña mencionó que se encuentra con los papeles en regla, está inscrito y esterilizado.
Encuentro con el alcalde
Joaquín Lavín, alcalde de Las Condes, también ha estado atento a los comentarios de preocupación e imágenes que han compartido los vecinos sobre “Siete”.
El acalde tuvo la oportunidad de conocer a este felino durante esta jornada. En la ocasión pudo acariciar a “Siete” y también recordó que una vecina le contó que sus dos perros chihuahuas se habían asustado cuando se encontraron en la calle a este gato.
Al fin conocí al gato Siete. Es muy regalón. Pero tendrá q salir con arnés pic.twitter.com/6hxgo0FS9i
— Joaquín Lavín (@LavinJoaquin) May 11, 2018
Ante la existencia de esta mascota, la autoridad comunal señaló que “hay algunos vecinos que se han asustado. Los del barrio están tranquilos, pero a veces se arranca un poco más lejos y la gente se asusta”.