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La reacción de la embajadora de Ucrania en Estados Unidos reflejó fielmente lo tensa que fue la discusión, ante los medios, entre Donald Trump y Volodimir Zelenski.

Ocurrió en pleno Despacho Oval de la Casa Blanca, en donde Trump recibió a su homólogo ucraniano, instancia en la que se esperaba firmar el acuerdo sobre explotación conjunta de recursos minerales ucranianos como paso previo a un posible pacto de paz con Rusia.

Sin embargo, ambos se enfrascaron en una airada discusión que terminó con Zelenski abandonando la Casa Blanca antes del almuerzo agendado.

Si bien en un inicio se mostraron cordiales, después de una media hora intervino el vicepresidente, J.D. Vance, luego que Zelenski les advirtiera en contra del cierre de acuerdos con el mandatario ruso, Vladímir Putin.

Visiblemente molesto, Trump advirtió a Zelenski que no estaba en posición de imponer condiciones para la paz, acusándolo de “coquetear” con la Tercera Guerra Mundial. A su vez, le advirtió que sería “difícil” alcanzar un acuerdo si, a su juicio, “las actitudes no cambian”.

Fue en medio de esta acalorada discusión que las cámaras captaron la reacción de Oksana Markarova, representante de Ucrania en Washington, quién sólo atinaba a taparse los ojos.

Con una evidente expresión de horror, la diplomática parecía consciente de los efectos que este impasse podría tener en el devenir de la guerra, considerando los paquetes de ayuda que EE.UU ha enviado a Kiev y que corren serio riesgo de mantenerse.

Cabe señalar que durante el desencuentro, Zelenski afirmó que, incluso si EE.UU tiene “un bonito océano” entre Europa y su territorio, usando un término que Trump ha utilizado en el pasado para referirse al Atlántico, en el futuro también “sentirá” esos problemas.

El comentario enfadó a Trump, quien intervino diciendo con tono duro: “No nos digas lo que vamos a sentir. Estamos tratando de solucionar un problema. No nos digas lo que vamos a sentir“.