
VER RESUMEN
Herramienta desarrollada por BioBioChile
La Unión Europea oficializará la inclusión del código de conducta voluntario contra la desinformación en la Ley de Servicios Digitales (DSA), permitiendo auditar su cumplimiento y utilizarlo como referencia para comprobar el respeto de las grandes plataformas a la legislación comunitaria. El código contempla medidas para reducir la difusión de información falsa, incrementar la transparencia en publicidad política, combatir cuentas falsas y \'bots\', así como permitir la verificación de hechos en redes. Aunque la aplicación seguirá siendo voluntaria, el cumplimiento del código se considerará una medida adecuada para mitigar los riesgos de desinformación, siendo parte de la auditoría anual a las plataformas a partir del 1 de julio de 2025. Las medidas previstas incluyen cortar incentivos financieros para difundir desinformación, etiquetar campañas políticas y reducir cuentas falsas y \'bots\', con acceso a datos para investigadores y verificadores de datos en toda la UE.
La Unión Europea (UE) incluirá oficialmente el código de conducta voluntario contra la desinformación para las grandes plataformas en la Ley de Servicios Digitales (DSA), lo que permitirá auditar su cumplimiento y utilizarlo como referencia para saber si estas empresas respetan la legislación comunitaria.
El código incluye medidas para mitigar el riesgo de desinformación, como reducir los incentivos financieros para quienes difundan información falsa, mayor transparencia en la publicidad política, acciones para luchar contra las cuentas falsas, los ‘bots’ y la manipulación de imágenes o para permitir la verificación de hechos en redes, según explicó el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
Se trata de una serie de directrices elaboradas por la propia industria por primera vez en 2018 y al que desde entonces se han adherido voluntariamente 42 firmantes, incluyendo empresas designadas por la ley como Google, Meta, Microsoft o TikTok, pero no X.
En enero, estas empresas pidieron a la Comisión Europea y la Junta Europea de Servicios Digitales – donde están representadas las autoridades nacionales de los Veintisiete – incluir este documento como código de conducta dentro de la DSA y este jueves ambos organismos confirmaron que este cumple los requisitos exigidos para formar parte de la ley.
Europeans deserve a safe online space where they can navigate without being manipulated.
The integration of the voluntary Code of Practice on Disinformation into the Digital Services Act framework is an important milestone in making the online space safer.
Find out more ↓
— Digital EU 🇪🇺 (@DigitalEU) February 13, 2025
¿Qué supone?
En la práctica, esto supone que, si bien la aplicación seguirá siendo voluntaria, el cumplimiento del código se considerará una medida adecuada para mitigar los riesgos de desinformación, algo a lo que están obligadas en general las plataformas por la DSA.
Esto será además parte de la auditoría independiente anual a la que se somete a las plataformas en virtud de la ley, con lo que el código pasará de ser una referencia de si las empresas respetan la DSA una vez que se integre oficialmente en la misma el próximo 1 de julio de 2025.
«Con esta conversión, los firmantes muestran su compromiso para garantizar un espacio en línea seguro para todos. El Código ha demostrado su importancia y efectividad. En 2024, el año de las elecciones europeas, mostró efectos tangibles, sobre todo con la eficiencia de sus Sistemas de Respuesta Rápida», dijo en un comunicado el comisario de Justicia, Michael McGrath.
Medidas previstas
En general, el código prevé medidas para cortar los incentivos financieros a quienes difunden desinformación, para etiquetar las campañas de comunicación política de modo que sean fáciles de identificar para los usuarios, así como para reducir las cuentas falsas y los ‘bots’ que amplifican la desinformación y luchar contra los ‘deep-fakes’.
Además, incluye herramientas para proporcionar un mayor acceso a los datos por parte de usuarios, investigadores y verificadores de datos en toda la UE.
«El valor de estos compromisos reside en el hecho de que son el resultado de un acuerdo entre un amplio rango de actores, sobra la base de las mejores prácticas ya existentes en la industria», dijo la Comisión.