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El Telescopio Espacial James Webb logró capturar la primera imagen real de una aurora en Neptuno, gracias a su sensibilidad en el infrarrojo cercano. La foto revela no solo las auroras, sino también detalles sobre la ionosfera del planeta y la rara naturaleza de su campo magnético.
El telescopio espacial James Webb obtuvo la primera imagen real de una aurora en Neptuno. Años atrás, los astrónomos habían detectado indicios de actividad auroral en el planeta, pero no habían podido verla.
Los datos fueron obtenidos por el Espectrógrafo de Infrarrojo Cercano del James Webb, en 2023, pero no fue hasta ahora que se procesaron y publicaron sus resultados.
“Resulta que obtener imágenes reales de la actividad auroral en Neptuno solo fue posible gracias a la sensibilidad del Webb en el infrarrojo cercano”, señala en un comunicado de la NASA, Henrik Melin, autor principal del estudio que dirigió en la Universidad de Leicester.
La foto muestra una imagen borrosa a simple vista, pero en realidad revela importantes hallazgos. “Fue impresionante no solo ver las auroras, sino también el detalle y la claridad de la señal que las caracterizan”, dice Melin.
De hecho, los astrónomos también pudieron caracterizar la composición y medir la temperatura de la ionosfera (atmósfera superior) de Neptuno, descubriendo que al parecer se está enfriando.
“Me quedé atónito: la atmósfera superior de Neptuno se ha enfriado varios cientos de grados. De hecho, la temperatura en 2023 era un poco más de la mitad que en 1989”, añade Melin.
¿Una aurora en Neptuno?
Cabe recordar que las auroras en la Tierra, se producen por la interacción de las partículas cargadas del Sol con el campo magnético y luego su atmósfera, ya que la energía que se libera de este encuentro forma el brillo que vemos en el cielo.
En 1989, durante su paso cerca de Neptuno, la sonda espacial Voyager 2, recogió datos que indicaban una posible actividad auroral en el planeta y la presencia de su campo magnético, pero solo con el James Webb pudieron confirmarlo.
Y no solo eso, también hallaron algunas diferencias con lo que conocíamos hasta ahora sobre las auroras. Por ejemplo, en la Tierra se forman en los polos, pero en Neptuno alcanzan latitudes medias.
*A la izquierda, una imagen de Neptuno en color mejorado, obtenida por el Telescopio Espacial Hubble. A la derecha, esta imagen se combina con datos del Telescopio Espacial James Webb. Las manchas en color cian, representan la actividad auroral. | NASA
Para ilustrarlo, es como si en la Tierra ocurrieran auroras en Sudamérica, cuando normalmente ocurren en el Polo Norte. Y esto también da indicios de la extraña naturaleza del campo magnético de Neptuno, que está inusualmente inclinado.
“La revolucionaria detección de las auroras de Neptuno nos ayudará a entender cómo el campo magnético de Neptuno interactúa con las partículas que salen del Sol hacia los confines de nuestro sistema solar, una ventana totalmente nueva en la ciencia atmosférica de los gigantes de hielo”, señala la NASA.
Ahora, los astrónomos planean estudiar a Neptuno durante un ciclo solar completo, con el James Webb, lo que significa que recogerán datos sobre cómo se comporta su campo magnético con la variable actividad del Sol durante los 11 años que tarda en completar un ciclo.
Referencias:
Melin, H., Moore, L., Fletcher, L.N. et al. Discovery of H3+ and infrared aurorae at Neptune with JWST. Revista Nature Astronomy (2025).